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Reencarnación -3Durante el período de sus bienaventurados sueños post-mortem, el Ego Humano todavía se autoidentifica con la entidad humana de su última encarnación. Al final de este período de sueño, él pasa dentro de una inconsciencia total, y pierde toda noción de su identidad anterior. Cuando el Ego Humano pierde la noción del plano mental-espiritual, se vuelve completamente inactivo, y permanece en estado latente hasta que, ya proveído con un cuerpo físico nuevo, él se vuelve otra vez consciente en el plano material.El aspecto inferior del Ego Humano, o el Ego Personal, el cual se auto-identifica con el cuerpo físico durante su existencia material, pierde la conciencia y se desvanece cuando su vehículo, el cuerpo físico, se desintegra.De esta manera, el aspecto superior del Ego Humano existe continuamente, parte del tiempo teniendo conocimiento y estando activo en el plano físico mediante su vehículo humano; mientras que en la otra parte del tiempo, se vuelve latente, ya sea inconsciente o parcialmente consciente en los planos internos.Entre dos encarnaciones ha habido una ruptura en la continuidad del vehículo, y por lo tanto, también una interrupción en la continuidad del conocimiento de su existencia para el Ego, pero no ha habido ningún intervalo en la continuidad de su existencia, El Ego salva la abertura entre dos encarnaciones al retirarse a los planos internos, así como la vida del follaje de las plantas perennes se aloja dentro de la raíz entre dos temporadas de cultivo activo.Al dormir, también existe una ruptura en la continuidad de las lentes, una parálisis temporal del cuerpo, una "muerte pequeña," y por lo tanto, una interrupción en la continuidad del conocimiento de su existencia por parte del Ego.Cuando dormimos, tenemos una prueba definitiva de que la interrupción en la continuidad de nuestra conciencia, no significa que sea una ruptura en la continuidad de nuestra existencia, porque al despertar nuestra conciencia se restablece justo a como era antes de disponernos a dormir. El Ego reconoce su identidad con su yo anterior, porque el cerebro retiene el depósito de recuerdos de sus experiencias anteriores.Tanto al dormir como al morir, el Ego salva la abertura entre los dos períodos de conciencia, al retirarse a los planos internos e invisibles. Ningún humano común entiende claramente que ocurre cuando dormimos, aún cuando él pasa a través de esta experiencia cada veinticuatro horas.En el caso cuando dormimos, cuando el cuerpo todavía está presente e intacto, si no somos capaces de retener con nosotros un panorama completo de nuestras experiencias durante nuestra ausencia del plano físico, no debería sorprendernos de que también somos incapaces de recordar nuestras experiencias en el período entre encarnaciones, cuando no tenemos ningún vehículo físico que nos ayude a recobrar conocimiento en el plano físico y podamos restablecer nuestra identidad con nuestro yo anterior.El hombre común no puede cruzar los umbrales del sueño y de la muerte y retener la noción de su existencia, porque todavía no ha aprendido a vivir en su vehículo mental-espiritual, el cual es necesario para ese fin. Como sea, hay excepciones para esa regla general, porque siempre ha habido y todavía existen en la tierra, seres humanos cuya evolución se ha desarrollado más allá de la del hombre común. Esos seres son los "Hermanos Mayores" de la raza humana, los Maestros de Sabiduría, conocidos también como "Adeptos" o "Mahatmas," un término sánscrito que significa "Alma Grandiosa."
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