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Reencarnación -2
Ahora el ser humano completo existe como "proyecto" en los numerosos planos de la Naturaleza, a los cuales cada principio pertenece. Su aspecto superior es una proyección del Rayo y está preservado en el Rayo mismo, al cual ha regresado. Las partes intermedia e inferior existen como "proyectos" en forma de "simientes," cada una en su propio plano. Cada simiente, con su vida germinal, contiene potencialmente todas las tendencias y particularidades del carácter, ya sean buenas o malas, impreso en ese carácter, por la entidad durante su existencia previa.
Durante el período entre encarnaciones, la porción superior del Rayo está activa en su propio plano, pero cuando finaliza allí su ciclo de actividades, se apresta a continuar su evolución en el plano material. De esta manera, el Ego comienza su viaje de regreso a la tierra, a través de los diferentes planos intermedios, en donde las "simientes" latentes están a la espera del regreso del Rayo que las volverá a vigorizar y a reunir. Este viaje ya fue delineado en el Capítulo VI bajo el subtítulo: "El Rayo Reingresa a la Materia."
Ahora el Rayo debe construir su vehículo físico-mental nuevo, antes de que pueda restablecer contacto con el plano material. Por lo tanto, el Rayo proyecta la vida germinal durmiente del Ego Humano anterior, el cual es una porción del Rayo mismo, dentro de la existencia material, y esta vida germinal, animada por el Rayo, es la fuerza vital del embrión humano que se empieza a formar de acuerdo al "proyecto" diseñado, siguiendo los lineamientos de su vida anterior.
Ahora, la entidad que comienza a formarse es, por lo tanto, nada más que una porción o proyección del Rayo mismo, y esa proyección del Rayo es la parte permanente del Ego Humano. Es la misma proyección que produjo el Ego Humano durante nuestra última vida y de todas nuestras vidas anteriores. Será también la misma en nuestra próxima vida y en todas las demás por venir, pero a medida las épocas pasen, será una proyección mayor del Rayo la que se manifestará mediante una nueva constitución humana gradualmente perfeccionada.
El vehículo físico-mental, con su conciencia puramente personal, la "lente" en otras palabras, es nuevo, pero porque ha sido producido por el mismo Rayo, y construido sobre el mismo carácter, de acuerdo al "proyecto" diseñado básicamente en su última encarnación, es virtualmente una copia fiel de su yo anterior.
Por lo tanto, una entidad humana es, en su parte superior, una continuación; y en su parte inferior, una reproducción; y para construir la continuación y la reproducción, se usa de base al yo anterior.
La Existencia del Ego Es Continua
Esa Noción de Existencia para el Ego Es Intermitente
El Ego Superior, o Reencarnante, existe continuamente, y está "consciente" continuamente en su propio plano, el mental-espiritual.
La parte superior del Ego Humano, la cual es una proyección del Ego Reencarnante, existe continuamente, pero no tiene noción de esa continuidad. Él tiene conocimiento de sí mismo en el plano físico, donde él funciona mediante su vehículo físico-mental. Cuando duerme, él se vuelve inconsciente del plano físico, y en el plano mental-espiritual puede estar, ya sea parcial o completamente inconsciente.
Después de morir, al principio está completamente inconsciente. Después de la segunda muerte, gradualmente despierta a un conocimiento parcial del plano mental-espiritual, en donde experimenta el estado de felicidad y sueño "post-mortem," ya explicado anteriormente. En el caso de una naturaleza muy material y densa el Ego Humano puede permanecer completamente inconsciente entre encarnaciones.


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