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Qué es un Arquetipo -2
Arquetipos e Imágenes
¿Cómo se dan a conocer los arquetipos en nuestra experiencia humana? No tienen entidad material y solo pueden revelarse como imágenes. Por ejemplo, en todas las épocas y culturas, la humanidad imaginó que estaba en comunión con un "Espíritu Sabio". Una de las variantes más corrientes de esta concepción es la imagen del Viejo Sabio, presente en innumerables mitos y leyendas.
Las imágenes recurrentes del Espíritu cumplen el papel de una realidad inconsciente para la humanidad en conjunto.
Jung diferenció el arquetipo propiamente dicho de la imagen arquetípica. La existencia del primero solo puede ser inferida, ya que es por definición inconsciente; en tanto que la segunda accede a la consciencia y constituye nuestro modo de percibir el arquetipo.
Así pues, los arquetipos, que son modalidades de nuestra percepción, se revisten y se revelan en imágenes. Los arquetipos son como ideas primordiales, pero no son principios abstractos, sino entidades numinosas, cargadas eléctricamente con un sentido de lo sagrado. (Fin de la cita).
Jung compara los arquetipos con el sistema axial de formación de los cristales en un líquido madre.
El sistema axial determina la formación de cristales en el aguamadre; es decir, determina la estructura geométrica, pero no posee existencia propia alguna.
El cristal está preformado en la solución madre, según un reticulado cristalino que no existe como tal, sino que resultará de la superposición de las moléculas.
De manera similar, los arquetipos, aun sin existir materialmente, dirigirán la configuración de las imágenes, y solo se revelarán cuando se manifiesten en los símbolos, así como los reticulados cristalinos solo se revelarán cuando aparezcan manifestados en el cristal.

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