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La aromaterapia - 3
Aceites esenciales
El uso de aceites esenciales auténticos puede resultar costoso, así que hágalo con moderación. Quizás quiera probar las esencias embotelladas. Ponga dos o tres gotas en un algodón e inhale. Si no tiene algodón, puede emplear un pañuelo limpio, pero ¡asegúrese de que no ha sido lavado con un detergente perfumado! De lo contrario, corre el riesgo de que se mezclen los olores del jazmín y de su detergente habitual. ¡Lo que ciertamente no es una buena combinación!
Un buen truco es lavar un pañuelo con un jabón no perfumado, poner unas gotas del aceite en una esquina y llevárselo a la nariz. He aquí otras maneras de usar aceites:
Quemadores de popurrí:
Estas bonitas piezas de cerámica se pueden encontrar en la mayor parte de los grandes almacenes y también en pequeñas tiendas especializadas. Se llena el recipiente pequeño con unas cuantas gotas de aceite, flores perfumadas secas (popurrí) o bolas de cera perfumada y agua. La tapa del recipiente tiene unos agujeros que permiten que la fragancia se extienda por toda las casa. Todo ello se pone sobre una base de cerámica, donde se coloca la vela encendida. El calor de la llama calienta lentamente el material que hay dentro del recipiente hasta una temperatura lo suficientemente alta para que libere sus esencias, pero sin que el agua o los aceites lleguen al punto de ebullición.
Ésta es una manera estupenda de que el aroma se reparta por todo su hogar. Vigile el quemador para evitar que el aceite o el agua se evaporen y el recipiente y los pétalos de flor se quemen. Las bolas de cera perfumada o las flores secas en agua se usan como alternativa a los aceites esenciales.
Aros vaporizadores:
Son unos aros de metal que se colocan en la parte superior de las bombillas. En el interior hay una ranura donde se vierte el aceite esencial. Coloque el aro sobre la bombilla de cualquier lámpara de la habitación en la que vaya a pasar un rato. Al encender la bombilla, se calentará en aceite y el aroma se repartirá por toda la habitación de una manera muy suave.
Baños:
Aquí pueden presentarse algunos problemas, porque no todos los aceites pueden usarse directamente sobre la piel. Algunos aceites de cítricos (naranja, melisa) y de especias fuertes (clavo, canela, nuez moscada) pueden irritar gravemente las membranas mucosas y la piel en general, y ocasionar quemaduras y picores. Antes de comprar un aceite esencial para baño, lea atentamente las propiedades que figuran en la etiqueta. Asegúrese de que puede usarlo directamente sobre la piel o bien pregunte a alguien que sepa del tema acerca de su toxicidad y efectos. Quiero aclarar que los aceites a los que me refiero no son los especialmente preparados y anunciados para baños y duchas. Mis advertencias hacen referencia a los auténticos aceites esenciales que no están diluidos ni reproducidos químicamente.
Una vez que haya elegido un aceite, añada de seis a diez gotas al agua caliente para un baño aromático y relajante. Eche las gotas de una en una o vierta el aceite suave y lentamente para evitar que se evapore con rapidez al contacto con el agua caliente. Le recuerdo que, a fin de evitar cualquier posible problema de la piel, debe comprobar las propiedades del aceite.
Tengo que hacer hincapié en que el único peligro real de la aromaterapia está en el uso de aceites esenciales. Recuerde que los aceites esenciales son una forma muy concentrada de extracto de plantas y que su contacto directo con la piel puede originar irritaciones. Eso no significa que algunas de estas plantas no puedan ser usadas como incienso o ingeridas una vez que han sido cocinadas.
La salvia es un buen ejemplo de lo que acabo de decir. Es una planta que se usa habitualmente en la cocina, pero contiene una sustancia tóxica llamada tuyona, que es dañina si se emplea como aceite esencial. También son peligrosos la artemisa, el hinojo, la mejorana, el poleo y algunos otros aceites esenciales. Las embarazadas, de manera especial, deben tener mucho cuidado con los aceites esenciales.


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